Desertificación

La desertificación y la Manchuela

Hoy, 17 de junio, es el Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía. Durante ClimArte hemos sensibilizado sobre el tema a la generación más jóven de la Manchuela. Incluso le hemos dedicado un grafiti que ha quedado muy chulo. ¿Pero por qué? Porque es la amenaza más grave a la que se enfrenta nuestra región y el cambio climático la está agravando ¡Pero aún estamos a tiempo de actuar contra ella! Por eso hoy queremos aprovechar la oportunidad para dar una visión más detallada sobre el tema.

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Desertifi… ¿qué? 

Aunque el término puede traer a la mente las dunas de arena barridas por el viento del Sahara o del Kalahari, se trata de un problema que va mucho más allá de quienes viven en los desiertos del mundo y sus alrededores. Es una amenaza de la seguridad alimentaria y los medios de vida de más de dos mil millones de personas en todo el mundo, también en Europa y especialmente en España. En concreto, el 74% de España está en riesgo de desertificación y el 18% en alto riesgo de convertirse en un desierto irreversible. Como puedes ver en el mapa, después de las Islas Canarias, la Manchuela es una de las regiones de la España peninsular que más se verá afectada por ella. 

Desertificación

Pero, ¿qué exactamente es la desertificación? No significa literalmente la expansión de los desiertos, sino que es un término que engloba la degradación de la tierra en zonas del mundo con escasez de agua. En resumen: es la disminución permanente de la calidad del suelo, de la vegetación, de los recursos hídricos o de la fauna y flora silvestres y, a la larga, también incluye el deterioro de la productividad económica de la tierra, como la capacidad de cultivarla.

Si las actividades agrícolas disminuyen, o en el peor de los casos ya no son posibles, no hace falta que digamos que para la Manchuela es un problema, y no pequeño.

Cuando el suelo se degrada

¿Qué podemos hacer sobre este problema? Primero tenemos que ver las numerosas formas en que el suelo puede degradarse. Uno de los principales procesos es la erosión, es decir, la descomposición y eliminación gradual de la roca y el suelo. Esto suele ocurrir por alguna fuerza de la naturaleza como el viento o la lluvia, pero puede verse agravado por actividades como el arado, el pastoreo o la deforestación.

La pérdida de fertilidad del suelo es otra forma de degradación. Puede deberse a la pérdida de nutrientes, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio, o a la disminución de la cantidad de materia orgánica en el suelo. En las tierras cultivadas, es inevitable sustituirla por fertilizantes que causan otros problemas, como la acidificación de los suelos o la pérdida de biodiversidad.

Además, hay muchos otros procesos que se clasifican como degradación, como la pérdida o el cambio del tipo de vegetación y de la cobertura, la compactación y el endurecimiento del suelo, el aumento de los incendios forestales y el descenso del nivel freático por la extracción excesiva de agua subterránea

Arado, fertilizantes, uso excesivo de aguas subterráneas… términos demasiado familiares para muchas personas que viven y cultivan en la Manchuela. ¿Así que, cómo podemos evitar que las actividades humanas empeoren la desertificación?

Actuar localmente y en conjunta

En general, la degradación de la tierra es casi siempre el resultado de múltiples causas que interactúan entre sí, aunque también incluyen factores económicos, demográficos, tecnológicos, institucionales y culturales. Por supuesto, ninguno de estos impulsores actúa de forma aislada y, por desgracia, el cambio climático acelera aún más el proceso.

La buena noticia es que hay margen para actuar. Además de luchar contra el cambio climático, los países pueden marcar la diferencia regulando ciertas actividades humanas irresponsables, como el uso excesivo o ineficiente del agua, o promoviendo la producción de alimentos orgánicos y la diversificación del uso de la tierra para aumentar la cubierta vegetal y la biodiversidad. 

Mucha información para digerir, lo sabemos. Este artículo es un poco más técnico de lo que estamos acostumbrados, pero es un tema importante sobre el que queremos concienciar.  Porque, al final, sólo podrá resolverse mediante la cooperación a todos los niveles y una fuerte implicación de la comunidad. Algo que se pretende desde La Manchuela por el Clima y nuestra Feria.

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