gastronomía sostenible

Cómo la gastronomía puede contribuir a la sostenibilidad

Hoy 18 de junio celebramos el Día de la Gastronomía Sostenible. A todos nos gusta comer, incluso más si es junto a nuestra familia y amigos. Pero lo que a nosotros, La Manchuela por el Clima, también nos gusta mucho es que la comida es un poderoso medio para contrarrestar el impacto de la crisis climática. ¡Ahora os contamos por qué!

También te podría interesar:

La desertificación y la Manchuela

¿Qué es exactamente la gastronomía sostenible?

La gastronomía es una expresión cultural de la diversidad natural y cultural del mundo, y aquí en La Manchuela no iba a ser menos porque tenemos destacadísimas tradiciones culinarias. Pero ¿Qué es la gastronomía sostenible? En palabras de Naciones Unidas: “es sinónimo de una cocina que tiene en cuenta el origen de los ingredientes, cómo se cultivan y cómo llegan a nuestros mercados y, finalmente, a nuestros platos”. La sostenibilidad, por tanto, implica poder seguir realizando dichas comidas a lo largo del tiempo, sin dar la espalda a los recursos naturales, y sin perjudicar el medio ambiente o la propia salud de las personas, desde quienes trabajan para conseguir las materias primas hasta aquellos que finalmente las consumen. Por desgracia, en España estamos muy lejos de adaptar una gastronomía sostenible.

El impacto medioambiental de nuestra alimentación 

La alimentación en nuestro país se basa actualmente en una falta de cereales, vegetales y legumbres, y en un consumo elevado de grasas animales, carnes procesadas y productos con mucha azúcar. Se está alejando bastante de lo que sería gastronomía sostenible, tanto en los alimentos elegidos y los procedimientos de cocinado, como en las comidas finales resultantes. Cada vez se compran más productos, que no son precisamente alimentos, procesados, lo que no solo perjudica nuestra salud, sino también el medioambiente por los ingredientes que utilizan y los medios de producción y transporte utilizados. Los datos sobre el poder de la alimentación en el impacto medioambiental de una persona son impactantes:  

ProVeg (2019): Más allá de la carne. Estudio sobre el impacto medioambiental de la alimentación en España

Impacto en el consumo de agua: 

  • Cada año, la cría de animales en España requiere tanta agua como el conjunto de todos los hogares españoles durante más de 20 años. 
  • Las pautas de alimentación españolas generan una huella hídrica de alrededor de un millón de litros de agua por año. Optar por una alimentación vegetal puede reducirla más del 35 %.

Impacto en el uso de la tierra:

  • En la actualidad, gran parte de la tierra que podría utilizarse para cultivar alimentos destinados al consumo humano se dedica a la producción de cosechas para alimentar al ganado (18 millones de hectáreas, lo que equivale al 77 % del terreno).
  • La dieta actual española de una persona tiene un impacto de 3400 metros cuadrados aproximadamente. Con la eliminación de productos de origen animal de la dieta, es posible reducir esta carga alrededor de un 62 %.

Si observamos estos datos, queda algo claro: priorizando la proteína vegetal sobre la animal se reduce el impacto medioambiental bastante. La verdad es que es una de las mejores medidas que se pueden tomar, aunque no es la única. Aquellos que estáis preocupados o meramente tenéis ganas de colaborar por el bien común, estáis de enhorabuena, porque existen medidas fáciles de implementar en el día a día para disfrutar de una gastronomía más sostenible desde casa.

¿Cómo reducir entonces la huella ecológica de nuestra alimentación?

Bueno pero estaréis pensando que esto de pasarse a una alimentación basada en plantas puede resultar bastante chocante de un día para otro solo porque los datos sobre la falta de sostenibilidad sean tan preocupantes… pues os diremos que no hace falta reducir a 0 el consumo de carne, leche y huevos para reducir nuestro impacto medioambiental. En lo siguiente os presentaremos algunas estrategias para que elijáis vuestra favorita.

Establecer días comprometidos a la semana

Un ejemplo son los seguidores de los “Lunes sin carne”, un movimiento internacional que está cobrando importancia cada vez más. Si esto os sabe a poco, se puede establecer una semana al mes o cada cierto tiempo donde los platos sean plant-based totalmente. Así también descubriréis nuevas recetas, nuevos alimentos, especias y demás ingredientes que hasta ahora os habían pasado desapercibidos y que están al alcance de vuestra mano en fruterías y tiendas.

¿Y qué impacto tendréis? Para que os hagáis una idea, no consumir productos de origen animal durante una semana podría suponer, por persona, un ahorro equivalente a evitar las emisiones que se producen al conducir 207 km, el desperdicio de agua de tirar de la cadena 500 veces y preservar 40 m2 de bosque. 

Reducir el consumo gradualmente

Si lo tuyo es algo más gradual y no te apetece tener días de mucho o nada de consumo de productos animales, tal vez te plantees reducirlo a la mitad como hábito, sustituyendo así esos alimentos por otros vegetales y desarrollando un nuevo estilo alimenticio con mayor adherencia a lo largo del tiempo. En España, reducir a la mitad este consumo de productos animales conlleva a la reducción del impacto del uso del agua en un 17%, un 30% en el del suelo, y un 36% en las emisiones. 

¿Qué pasaría si te pasas a una vida con aún menos productos animales?  Las dietas vegetarianas y veganas suponen una disminución de la huella medioambiental aún mayor: reducción del  36 %  en el consumo de agua, un 62 % en el uso del tierra y un 71 % en las emisiones.

En España tenemos muchas organizaciones que colaboran con los organismos internacionales que hemos mencionado, aunque quizá la más destacada actualmente por su peso en redes sociales es ProVeg, quien trabaja para transformar el sistema alimentario reemplazando los productos de origen animal por alternativas cultivadas y de origen vegetal. Justo esta semana ha promovido la cuarta edición de la Semana sin carne, donde han ayudado a miles de personas gracias a menús y guías nutricionales, grupos de apoyo en Telegram e Instagram y un sinfín de enlaces a creadores de contenido de recetas basadas en plantas como las de @Addictedtohummus, @lagloriavegana, @elveganomarrano y @beatrizmoliz (que están todas la mar de ricas).

Paso o paso hacia la sostenibilidad

Como vemos, hay opciones para todos los gustos y situaciones personales y familiares, pero si no te convence del todo, la cosa es empezar por algo. A continuación te proponemos algunas medidas más para contribuir a la gastronomía sostenible desde casa: 

  • Compra local y de temporada: Así se apoya a la economía de tu zona. En La Manchuela hay muchas empresas alimenticias, aprendamos todos a identificarlas y darles valor consumiéndolas. Para conocer la procedencia del producto tan solo hay que mirar su etiqueta. Por otra parte, para saber qué productos están de temporada se puede hablar con nuestros mayores, que tantos años han trabajado la tierra, ver los carteles que lo indican en fruterías y verdulerías o consultar en webs tan estupendas como esta
  • Planifica tu menú semanal: Saber quiénes comerán y el qué durante la semana, te ayudará a preparar solo los alimentos necesarios, reduciendo así los desperdicios innecesarios.  ¿Conoces el método Batch cooking? Te animo a echarle un ojo, es tan sencillo como cocinar un par de horas y tener la comida para buena parte de la semana, o esta entera. 
  • Ahorro de agua: El agua es un recurso limitado y muy importante. Es esencial no malgastarlo (cuando se friega o se cocina) e incluso no contaminarlo, por ejemplo, tirando aceite usado en la cocina.
  • Genera menos plásticos y recicla: y preferiblemente en este orden. Elige productos que vengan en cristal o cartón, trata de no comprar fruta en plásticos de un solo uso, que predomine siempre el “a granel” en tu gran bolsa, de tela o reutilizable, cuando vayas al mercado y a la tienda.  
  • Apuesta por productos ecológicos: Estos son los que tienen el logotipo ecológico de la Unión Europea y así se asegura que al menos un 95% de sus ingredientes son ecológicos. Recordemos que los productos y alimentos ecológicos son aquellos procedentes de la agricultura ecológica, que se caracteriza por no usar fertilizantes ni pesticidas que alteren el ecosistema, manteniendo así el ciclo natural durante el crecimiento.

¿Te apetece una peli?

Para finalizar no está demás nombrar algunos documentales que se han hecho últimamente y que se encuentran en plataformas como Netflix, que han enfocando el ecologismo y la sostenibilidad a partir de los hábitos alimenticios desde variantes que pueden conmoverte según tus intereses:

Cowspiracy enfoca el cambio climático desde una perspectiva ecologista medioambiental basándose en el estudio de las industrias ganaderas y lecheras; Seaspiracy aborda lo mismo desde el estudio exhaustivo de la pesca y sus consecuencias tanto en animales como en las personas que trabajan en el sector; What the Health parte desde la perspectiva de la salud, ahondando en el porqué de muchas dolencias y tratamientos que aún hoy no basan sus diagnósticos en un cambio alimenticio, sino solo en pastillas. Y por último, también desde la salud y el ejercicio físico, The Game Changers, un audiovisual que no te va a dejar indiferente por los grandes profesionales del deporte que en él salen. 

Y tú, ¿haces algo de lo que hemos hablado?, ¿crees que puedes cambiar algún hábito para ser más sostenible gastronómicamente? Cuéntanoslo en los comentarios.

¡Feliz día de la Gastronomía sostenible!

¡SIGAMOS EN CONTACTO!

Nos encantaría mantenerte informado con nuestras últimas novedades 😎

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información sobre la subscripción.

1 comentario en “Cómo la gastronomía puede contribuir a la sostenibilidad”

  1. Pingback: Árboles singulares que cuentan historias

Los comentarios están cerrados.