Árboles singulares que cuentan historias

Todos sabemos, o por lo menos deberíamos, que los árboles son importantes, tanto para nuestro medio natural, para el ser humano y para el planeta. Que al fin y al cabo son los árboles que: producen una gran cantidad del oxígeno que respiramos y al mismo tiempo guardan el carbono de lo que tenemos más que suficiente en la atmósfera, ofrecen hábitat a muchos bichos, producen frutas que tanto nos gustan… podríamos continuar así un post entero. Pero ayer, 28 de junio, fue el día mundial del árbol y por eso venimos a hablar de unos árboles únicos, los árboles singulares.

Árboles singulares en la Manchuela

Por todos los rincones del mundo existen árboles considerados excepcionales que destacan entre los demás, ya sea por su tamaño, por su longevidad, por su belleza o por estar vinculados a una historia o mito local. Estos árboles tienen gran importancia, no solo por sus valores intrínsecos como todos los árboles, sino también por su gran contribución al paisaje, a la cultura y la historia local, a la ciencia o a la educación ambiental. Estos árboles merecen ser cuidados por su importancia tanto ambiental como social, por las autoridades competentes pero también por la gente de los lugares a los que pertenecen. Algunos de ellos, debido a esta gran importancia, están protegidos por la legislación específica de su comunidad autónoma.

Dentro de nuestra zona destacan algunos ejemplares magníficos, que os queremos presentar ahora.

El Platanero de Tamayo (Platanus hispanica)

Las dimensiones del árbol son realmente colosales. Su altura supera los 30 metros y su tronco tiene un perímetro de más de 6 metros. Lo encontramos en Villamalea (Albacete), en la aldea despoblada de Tamayo.

Foto: Mancha Ignota

Pino de Casablanca (Pinus pinea)

Este ejemplar lo podemos encontrar dentro del término municipal de Ledaña. Este pino destaca por su gran altura que llega casi a los treinta metros, y por su longevidad que, aunque no se sabe con exactitud, se estima que pueda ser de cientos de años. Recibe su nombre de una vieja aldea abandonada a mitad del siglo pasado llamada Casa Blanca.

Foto: Las Noticias de Cuenca

Pino de Juan Molinera (Pinus pinea)

Este pino está situado en el municipio de Abengibre, cerca del casco urbano. Debe su nombre al que un día fue dueño de la finca donde se encuentra. Este pino destaca también por su gran envergadura, llegando a medir aproximadamente 25 metros de altura y un tamaño de copa de cerca de 30 metros de diámetro.

Foto: Mancha Ignota

La Carrasca de los Pájaros (Quercus ilex)

Está situada entre los términos de Enguídanos, La Pesquera y La Puebla aunque pertenece realmente a Enguídanos. Esta carrasca destaca no solo por su enorme tronco sino sobre todo por su gran envergadura bajo la cual según cuenta la gente de localidades cercanas hace años servía para refugiar a cientos y cientos de ovejas de los ganaderos que por allí pasaban.

Foto: Damián Coronado

Si no existen inventarios, dotación económica y protección, puede suceder como ha pasado con algunos de nuestros árboles singulares:

Pino del Llanillo (Pinus halepensis)

Este enorme pino carrasco estaba situado en la localidad de Villalpardo y destacaba también por su gran altura y una circunferencia de tronco de casi 4 metros de perímetro. Este pino sobrevivió durante muchos años aunque las tormentas iban rompiendo gran parte de su ramaje y su tronco hasta que finalmente, después de vivir mucho tiempo con una sola rama, el año pasado llegó su fin, aunque la localidad de Villalpardo nunca olvidará este gran ejemplar debido a que está representado en el escudo del municipio.

Foto: Javi de las Heras (2018)
Foto: PSOE Villalpardo (2020)

Olmo del frontón (Ulmus Minor)

Este olmo lo encontrábamos en Casas Ibáñez al lado de la pista de frontón como su propio nombre indica. Representaba una antigua alineación de olmos la cual desapareció al urbanizarse las zonas de huerta que existían en la zona y destacaba por su enorme tamaño y su longevidad. En su día, alcanzó una altura de unos 13 metros, un perímetro (a un metro del suelo) de 3,25 metros y un diámetro en la copa de unos 14 m. Por desgracia este magnífico árbol murió hace poco y actualmente solo se puede encontrar el tronco seco y hueco que nos deja el recuerdo de lo que fue aquel monumento.

Foto: Mancha Ignota
Foto: Mancha Ignota

Ellos son los que han sentido toda la historia que ha pasado a su alrededor, desde amor hasta guerras, la vida de tantas personas, desde su niñez hasta su vejez, generaciones para nosotros pasadas, pero que para estos árboles eran futuras. Por eso, tratemos que las generaciones que nos sigan puedan seguir viendo historias donde parte de sus antecesores las vivieron. Es uno de los más bellos legados que les podemos dejar, que las vidas continúen y los árboles las guarden, que son los mejores amigos para jugar, esconder o guardar miles de secretos.

Seguro que nos dejamos algunos ejemplos de árboles singulares en la Manchuela. Así que, si conocéis algún árbol más que debería estar en esta lista, compartid su lugar y historia con nosotros en un comentario.

¡SIGAMOS EN CONTACTO!

Nos encantaría mantenerte informado con nuestras últimas novedades 😎

¡No enviamos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información sobre la subscripción.